• Inicio
  • Slideshow-es
  • Carta del Consejo Académico del Instituto de Ciencia Política UC: Chile necesita una nueva Constitución

Carta del Consejo Académico del Instituto de Ciencia Política UC: Chile necesita una nueva Constitución

Las manifestaciones multitudinarias que hemos visto a lo largo del país en las últimas semanas nos han conmovido e interpelado. Responder a lo que a través de ellas se demanda es un desafío de primera importancia para las autoridades e instituciones de Chile. Somos conscientes del rol protagónico que jugaron algunos académicos y algunas facultades de nuestra Universidad en la consolidación de elementos centrales del modelo político y económico que la ciudadanía hoy critica con razón. Compartimos el fondo de dicho juicio y defendemos la importancia de la diversidad en el seno de una comunidad universitaria compleja y de excelencia, como lo es la UC. Por lo anterior, queremos hacer público nuestro apoyo a un diálogo sin exclusiones y abierto a la ciudadanía, en pos de la construcción de una democracia más igualitaria, incluyente y participativa por medio de la adopción de una nueva Constitución para el país.

La Constitución de 1980, heredada de la dictadura, ha sido gradualmente adaptada para regir en democracia, pero ésta aún contiene obstáculos para generar los avances decisivos que la sociedad chilena reclama. Carece, por ejemplo, del reconocimiento de derechos sociales y culturales, e impide un involucramiento activo de la ciudadanía en la vida política. Y lo que es más importante, más allá de sus contenidos formales, en el plano simbólico, la Constitución vigente es un permanente recordatorio del trauma que la dictadura cívico-militar y su legado han dejado en la sociedad chilena. Reemplazar democráticamente una Constitución manchada por su ilegitimidad de origen es una de las mejores maneras para aliviar la carga del pasado y pensar libremente el futuro.

El proceso para elaborar una Constitución que sea considerada por la mayoría de la ciudadanía como un nuevo acuerdo social para la convivencia democrática tiene muchas avenidas y combinaciones posibles. Lo importante, sin embargo, son los principios democráticos que deben orientar el camino para alcanzar dicho objetivo: inclusión, participación, pluralidad y deliberación.  La agenda de reformas debe tomar en cuenta las demandas de la sociedad, las que deben ser sistematizadas y traducidas en un proyecto de carta fundamental, cuya elaboración no puede quedar en manos de un gobierno o de un grupo de expertos. La Constitución debe ser deliberada, negociada y aprobada por un cuerpo colectivo, el cual no debe limitarse únicamente a representantes de los partidos políticos. La ratificación de todo el proceso debiese quedar en manos de la ciudadanía por medio de un voto precedido de una amplia difusión y justificación de la nueva Constitución.

Los profesores y profesoras del Instituto de Ciencia Política UC adherimos con convicción a una revisión profunda de nuestro pacto de convivencia política y nos comprometemos a aportar a la consecución de una nueva Constitución para Chile.  Reconocemos el rol histórico que parte de nuestra Universidad ha tenido en imponer un sistema acerca del cual la ciudadanía demanda cambios profundos, y desde ese reconocimiento necesario, junto al resto de quienes vivimos en este país, nos abocaremos a construir un Chile más justo.

 

Giovanni Agostinis

Carla Alberti

David Altman

Umut Aydin

Tomás Chuaqui

Alfonso Donoso

Nicole Jenne

Juan Pablo Luna

Rodrigo Mardones

Ross Mittiga

Gabriel Negretto

Valeria Palanza

Stefano Palestini

Cristian Pérez

Carsten Schulz

Julieta Suárez Cao

Francisco Urdínez

 

 

CARTA PUBLICADA EN CIPERCHILE